domingo, 15 de enero de 2017

CHISTES VARIOS, por Belindo



Si revisáis el enorme listado que aparece a la derecha de vuestras pantallas, donde se pueden leer los nombres de las distintas secciones de este blog y de los autores de los que he mostrado algunas páginas originales, enseguida os daréis cuenta de que la presente es la primera página que muestro dibujada por Belindo. Pero no es así, porque de este mismo autor ya pudimos disfrutar de otra página de corte realista titulada Reportajes de todo el mundo y que llevó la firma de Aurelio Beviá, que es su verdadero nombre.

Considerado como un dibujante todo terreno (no hubo género ni estilo que se le resistiera), empleó el seudónimo de Belindo para sus trabajos de humor. Algunas de sus primeras historietas humorísticas las hallamos a mitad de la década de los cuarenta entre las páginas de las revistas “Nicolás” y “La Risa”. Es en esta última donde se publicaron los divertidos chistes que muestro a continuación, en donde vemos, en cada una de sus cuatro viñetas, la autoría de Beviá bajo el disfraz de Belindo. 



domingo, 8 de enero de 2017

KOKOLO, por Francisco Ibáñez (II)



Quinto original protagonizado por Kokolo que muestro en este blog y el segundo que es obra de Ibáñez (recordemos que los tres primeros fueron dibujados por Pueyo (1 página) y Pont (2 páginas)). Este simpático hombrecillo, de buen carácter y mejores intenciones, fue creado en 1955 por las mismas manos que, dos años después, idearon a Mortadelo y Filemón, y ha sido la primera y única vez que Ibáñez ponga a un personaje negro al frente de sus hazañas inmortalizadas en viñetas.

La presente página original pasaría a la historia como otra más de las muchas que su autor dibujó de Kokolo si no fuera por el siguiente dato: fue la PRIMERA historieta publicada del personaje. Apareció en el número 85 de la revista “La Risa”, acompañada de varios chistes y tiras cómicas que nada tenían que ver con este episodio y que también fueron obra de Ibáñez. Esta primitiva aventura, que supuso el origen del personaje (historieta de pequeño formato ya que sólo estaba compuesta por 7 viñetas), fue amputada (recortada) de su plancha original y pegada sobre otra página junto a historietas y chistes de otros dibujantes, tal vez, para alguna reedición publicada a posteriori de aquel número 85. 


 Plancha original publicada en el número 85 de "La Risa".


Lamentablemente, para mi colección sólo he podido rescatar la presente historieta de Kokolo y la tira aparecida bajo ésta titulada Esquimales. Del paradero de los demás dibujos no he podido averiguar nada; tal vez gocen de la calidez aportada por las manos de otros coleccionistas o, en el peor de los casos, que no hayan sobrevivido al paso de los años, pudiendo haberse perdido para siempre. Yo sigo centrado en mi infatigable afán de búsqueda sin descanso. Tal vez, en este mundo nada se sabe, algún día me tope de narices con alguna otra pieza perteneciente a la estructura original de esta página y pueda ir completándola para formarla tal y como un día salió de las manos de su creador.


 Página original de Kokolo.

sábado, 7 de enero de 2017

LOS SERIALES DE IBÁÑEZ: EL CABALLERO BUSCABOLLOS



Echando un vistazo al pasado más lejano siempre dentro del prolongado universo forjado por Ibáñez, detengamos nuestra máquina del tiempo en 1957, el mismo año que el maestro inició su larga colaboración con Bruguera y fecha en la que nacieron Mortadelo y Filemón, aunque sus aventuras se publicaron a primeros del año siguiente.

Poco antes de que vinieran al mundo estos dos archifamosos agentes de la T.I.A. (aunque, en sus inicios, trabajaron en una agencia de información), Ibáñez dio vida a un peculiar caballero andante que viajaba de un lado para otro a lomos de su dócil caballo y al que hemos conocido con el nombre de El Caballero Buscabollos. Este personaje nos recuerda bastante a Don Furcio Buscabollos, otro simpático caballero también ataviado con armadura que fue creado por Cifré diez años antes, concretamente, en 1947.


 Cabecera de la serie.


 El Caballero Buscabollos.


Este maltrecho individuo (centrándonos en el personaje de Ibáñez), al que nada le salía bien, apareció entre las páginas de la revista “Paseo Infantil” en 1957. Además, una de las hazañas de este personaje sorteó toda clase de obstáculos y se plantó como contraportada de “El Barbas”, publicación que gozó de un único número y de la que se desconoce su año exacto de aparición, aunque, según apuntan distintos medios, pudo ver la luz también en 1957.


 "Paseo Infantil" número 42.


 "El Barbas" número 1.

(Imágenes: Tebeosytebeos).

domingo, 1 de enero de 2017

DIBUJO PARA SU BIOGRAFÍA EN TVE, por Gila



Hablar de Miguel Gila es recordar a un auténtico maestro del humor. Tal vez, a las nuevas generaciones no les resulte tan familiar este nombre, pero el resto de los mortales lo llevamos grabado en nuestra mente de un modo imborrable. Probó mil y un oficios (pintor de coches, empaquetador de café y chocolate, dibujante, humorista, escritor, actor y guionista de cine…), pero, sin lugar a dudas, su faceta más recordada es la de aquel monologuista (un auténtico pionero en esta profesión) que contaba sus anécdotas pegado a un antiguo teléfono. Por su labor como dibujante es por lo que he incluido a Gila en esta sección. Cierto día, uno de sus originales se coló de forma fortuita en mi colección personal, y hoy, recién estrenado este 2017, lo rescato como homenaje a este gran genio que nos dejó hace ya algunos años pero que sigue tan presente como el primer día.


 (Imagen: Búscame en el ciclo de la vida).

 
Gila (Miguel Gila Cuesta) nació en Chamberí (Madrid), el 12 de marzo de 1919. Debido a la delicada situación por la que atravesaba su familia (su padre murió siendo él aún un niño y sufrieron escasez económica), Gila se vio obligado a dejar los estudios a la temprana edad de 13 años para ponerse a trabajar. Tras pasar por la cárcel y alistarse al ejército de forma voluntaria (durante la Guerra Civil fue hecho prisionero en varias ocasiones), empezó a ejercer como dibujante en la revista “La Exedra”, publicación editada por unos cuantos universitarios allá por 1943. Desde 1957, colaboró en distintas revistas humorísticas, tales como: “Don José” (publicada por Diario España), “Selecciones de Humor de El DDT” (Bruguera, 1958), “Hermano Lobo” (Ediciones Pleyades, 1974) o “Muy Señor Mío” (Riego Ediciones, 1979). También colaboró en “La Codorniz”, longeva revista de reconocido prestigio considerada hoy como la madre (en lo que a inspiración se refiere) de muchas publicaciones posteriores.






 Pequeña muestra de algunos de los muchos chistes gráficos que Gila dibujó a lo largo de su carrera y con los que consiguió despertar más de una carcajada. (Imágenes: Miguelgila.com).


En 1951 narró sus vivencias en la guerra en el teatro de Fontalba de Madrid. A su público se le acabó llenando los ojos de lágrimas, pero no de tristeza, sino provocadas por la risa. Gila contaba sus experiencias con tal gracia que unos hechos tan tristes y dramáticos como aquellos se tornaron en divertidos momentos cargados del mejor humor.


 (Imagen: RTVE.es).


Miguel Gila también probó suerte en el mundo del séptimo arte. Le salió bien la experiencia, pues llegó a actuar en más de una docena de películas e, incluso, escribir varios guiones.



 (Imágenes: Miguelgila.com).


En 1968 se marchó a Buenos Aires, donde creó una compañía de teatro y una revista de humor: “La Gallina”, clara sucesora de “La Codorniz”, al menos, en cuanto al título de su cabecera. Mientras tanto, su presencia en los escenarios era cada vez mayor, completando aforos allá por dónde pasaba. También apareció en distintos programas de radio y televisión, alcanzado un reconocimiento sin precedentes. Su humor directo y surrealista, sin saberlo, llegó a crear escuela. Tras realizar varias visitas a nuestro país durante sus giras, en 1985 regresó a España de forma definitiva.  

Continuó haciéndonos reír hasta poco antes de su muerte. Gila falleció en Barcelona el 13 de julio de 2001 a consecuencia de un agravamiento de una enfermedad pulmonar que padecía. Este legendario humorista siempre será recordado por ser aquel hombre que nació solo y que únicamente necesitaba un teléfono para hacernos rodar de risa por los suelos. Y el de la guerra, que él vivió en primera persona, se convirtió en uno de sus números más aclamados. No necesitaba armas, sólo una inagotable imaginación y un antiguo teléfono que utilizaba constantemente para comunicarse con el bando contrario. Mítica aquella frase que el maestro utilizaba nada más descolgar el auricular: “¿Está el enemigo? ¡Que se ponga!”.

En el original que muestro a continuación podemos disfrutar con aquellos personajes cabezones y de grandes narices que fueron tan característicos de su autor. La presente ilustración está dibujada, en su integridad, a carboncillo, y fue realizada el 24 de febrero de 1962 para ser incluida en una biografía que preparó TVE, posiblemente, para algún programa especial. Algunos años después (el 19 de noviembre de 1985), durante una cena organizada por la COPE en Madrid, plasmaría su rúbrica sobre dicho dibujo. 



sábado, 31 de diciembre de 2016

LOS SERIALES DE IBÁÑEZ: POLITO “TIPO DURO”



En 1961, nuestro prolífico autor colaboró también en una revista juvenil femenina llamada “Blanca”, publicada por Editorial Bruguera. Para este cuaderno creó la serie Polito “tipo duro”, desarrollada a modo de chiste en una única viñeta y aparecida siempre en las últimas páginas de la citada publicación. Aquí ya queda latente la mala baba que Ibáñez ha vertido sobre sus obras a lo largo de toda su carrera.


 Cabecera de la serie.


 Polito.


 (Imagen: El foro de la T.I.A.).


 (Imagen: archivo personal).


 (Imagen: La página no oficial de Mortadelo y Filemón).


 (Imagen: La página no oficial de Mortadelo y Filemón).

lunes, 26 de diciembre de 2016

LOS SERIALES DE IBÁÑEZ: INCREÍBLE PERO MENTIRA



Curiosa y disparatada serie creada por Ibáñez a principios de los sesenta donde un humor desternillantemente absurdo campó a sus anchas a lo largo de las 92 páginas realizadas que compondrían esta obra completa. Como si de un descabellado noticiero se tratara, en cada entrega de Increíble pero mentira se presentaba un tema distinto que acababa siendo desarrollado en 9 o 10 chistes que giraban en torno al argumento propuesto (la imaginación del maestro parecía no conocer límites, siendo capaz de buscarle el lado más disparatado a cualquier situación). 


 Cabecera de la serie.


El particular formato de este serial era de sobra conocido por su creador, ya que, algunos años antes, acabó exprimiéndolo en otra de sus series que llevó por título Curiosidades y rarezas de todo el mundo, publicada en “La Risa” a mediados de los años cincuenta. A diferencia de la anterior, que estaba escrita por Carlos Bech, aquí los guiones eran de cosecha propia, ocupándose Ibáñez de la redacción de los mismos, describiendo situaciones que fácilmente podían darse en nuestra vida cotidiana contadas con su peculiar sentido del humor.


 Original de Curiosidades y rarezas de todo el mundo. (Imagen: archivo personal).


Increíble pero mentira fue publicada en la revista “El Campeón” (rebautizada poco después como “El Campeón de las historietas”) en 1960, y su vida se prolongó a lo largo de más de año y medio. Esta serie ha sido reeditada en otras revistas de la casa durante las décadas siguientes, llegando, incluso, a conocer versiones a todo color. Increíble pero mentira es Ibáñez en estado puro.


 Primera página publicada de Increíble pero mentira.


 (Imagen: El blog de Joan Navarro).

 (Imagen: Ocurrencias Web Page).

sábado, 24 de diciembre de 2016

FELICITACIÓN NAVIDEÑA, por G. Iranzo



A escasas horas de que dé comienzo la Navidad de forma oficial, me complace felicitaros estas fiestas con un bonito dibujo, no hecho por mí, sino por el gran Juan García Iranzo (sí, el autor de El Cachorro).

Trazado a finales de 1976 y dedicado, posiblemente, a unos amigos del dibujante, me ocupo de rescatarlo cuarenta años más tarde para mostrarlo en este blog a modo de postal navideña. Curiosa la visión de Iranzo a la hora de ponerle cara a aquel nuevo año, caracterizándolo como un caballero provisto de armadura que trae consigo unos cuantos libros “incombustibles” bajo el brazo. Realizada con rotuladores de colores, predominando los azules, sirva la presente para despedir el ya agonizante 2016 y dar la bienvenida a un nuevo año que espero (y deseo) que sea, cuanto menos, como éste.

¡FELICES FIESTAS!   




domingo, 18 de diciembre de 2016

DEDICATORIAS, FIRMAS Y DIBUJO ORIGINAL EN EL LIBRO “LA EXTRAORDINARIA HISTORIA DEL ESTADO IMAGINABLE DE TUDMIRIA”, por Chumilla-Carbajosa, Juan Álvarez y Jorge G.



En febrero de este año (2016) apareció en algunas de las librerías más importantes un libro tan sugerente como recomendable. La extraordinaria historia del estado imaginable de Tudmiria es un relato cargado de humor e ironía donde se plasma la sed de independencia por parte de los habitantes de un territorio (imaginable) bautizado con el mismo nombre: Tudmiria. 




Escrito por el cineasta Juan Manuel Chumilla-Carbajosa (El infierno prometido, Amores que matan o, la más reciente, Entre el cielo y el mar) e ilustrado por Juan Álvarez y Jorge G., cuenta la historia del estado más antiguo de Europa: la Cora de Tudmir, que un día, en el lejano 713 de nuestra era, estuvo compuesto por la Región de Murcia, el este de Almería y Jaén, Albacete y el sur de Alicante.

Partiendo de unos hechos que ocurrieron realmente, el autor de este libro recupera memorias y situaciones, que podemos considerar ficticias o no, para enseñarnos una parte olvidada de nuestra historia que nunca nadie se atrevió a contar y que pone de manifiesto que, mucho antes que Cataluña, hubo unos tudmirios que se dejaron la piel por su afán de independentismo. El relato de Chumilla-Carbajosa busca sacar a flote unos acontecimientos que casi todos los murcianos (y resto de mortales) ignoramos; unos hechos marcados por la constante sensación de liberación de este estado que condujo a sus líderes a conseguir grandes logros, pero también, cometer cuantiosos errores.


 De izquierda a derecha: Juan Álvarez, Pedro Martínez (concejal de Cultura), Chumilla-Carbajosa y Jorge Gómez. (Foto: mazarron.es).


En una de las numerosas presentaciones de este libro me colé, invitado por sus autores, claro está. Allí estaban presentes sus tres responsables, los murcianos Chumilla-Carbajosa, Álvarez y Gómez, formalmente sentados en una mesa larga explicando a todos los asistentes qué se encontrarían entre las páginas de esta obra. Sostuve con firmeza mi ejemplar, buscando ansioso unas cuantas dedicatorias en sus primeras páginas. El resultado de mi propósito es el que expongo a continuación: un par de firmas con dedicatoria de Chumilla-Carbajosa, otra dedicatoria con dibujo original de Juan Álvarez y, fuera del álbum, en un póster promocional, un pequeño dibujito firmado por Álvarez y una rúbrica de Jorge Gómez. 






No dejéis escapar la oportunidad de poder haceros con esta divertidísima obra que, si la cosa no se tercia, conocerá una adaptación cinematográfica a cargo del propio Chumilla-Carbajosa.

sábado, 17 de diciembre de 2016

LOS SERIALES DE IBÁÑEZ: EL MOSQUITO PÉREZ



Volvamos a retroceder unas cuantas décadas en el tiempo y centrémonos, de nuevo, en la prolífera relación que existió entre Ibáñez y la que fue su casa durante varios años: Editorial Marco.

El maestro seguía abriéndose camino en el terreno de la historieta y, además de publicar en la revista “La Risa”, también lo hizo en “Hipo, Monito y Fifí”, editada bajo el mismo sello. En un principio (hablamos de finales de 1953 y durante todo el año siguiente), lo del maestro para esta editorial consistía en colaboraciones más bien esporádicas, pero su suerte cambiaría a principios de 1955, cuando empezaron a exigirle más páginas por semana que debía repartir entre ambas publicaciones de Marco. Como resultado a esta cada vez más fatigada colaboración, Ibáñez, demostrando su gran talento y entrega, ideó un gran aluvión de nuevos personajes que revolotearon entre una revista y otra y que, algunos de ellos, gozaron de una vida bastante fructífera.

A continuación, veremos uno de los primeros personajes que Ibáñez creó para “Hipo, Monito y Fifí”. Se llamó El mosquito Pérez, y apareció en el número 47 de su segunda época, allá por 1954.


 Cabecera de la serie.

 El mosquito Pérez.


jueves, 8 de diciembre de 2016

13, RUE DEL PERCEBE (PÁGINA A TINTA), por Juan Manuel Muñoz (IV)



Una vez dibujada toda la página a lápiz (detalles y fondos incluidos) sobre una hoja de papel común, es hora de trasladar todo ese trabajo a un papel con el gramaje y la calidad que un proyecto como éste merece. Para ello, gracias a una mesa o tablero de luz se calca todo el dibujo, de nuevo a lápiz, sobre dicha plancha en la que, previamente, habremos impreso la plantilla en blanco con los muros del edificio. 


 Página realizada a lápiz y preparada para entintar. Observemos que aquí ya han sido pegados los dibujos que corresponden a la azotea, ascensores y portería.


Una vez copiado todo el trabajo, es cuando llega la hora de pasarlo a tinta, cuidando milimétricamente cada detalle y respetando, en cada nuevo trazo, el inconfundible estilo del maestro Ibáñez. Muñoz lleva a su lado más de 30 años, por lo tanto, seguir los pasos del creador de Mortadelo y Filemón debe ser para él coser y cantar. 


 Original a tinta. Los bocadillos fueron realizados en un nuevo papel y pegados sobre la página.

Resumiendo cuáles fueron los orígenes de este proyecto, apuntaré que todo partió de una idea mía de desarrollar una nueva entrega de 13 Rue. Para ello, me puse en contacto con Juan Manuel Muñoz y le expuse mis planes. Le pareció una idea magnífica y descabellada, a partes iguales. Me ocupé de la escritura del guión, el cual, impregné del aroma y sentido del humor de Ibáñez. Una vez que ese borrador pasó a ser ya algo definitivo, se lo hice llegar a Muñoz para que lo visualizara y empezara, cuando buenamente pudiera, con su ejecución. 

Partimos con la gran desventaja de que su agenda se hallaba hasta arriba de trabajo (sacar adelante las nuevas aventuras de Mortadelo y Filemón ocupaban y ocupan todo su tiempo), y llevar a cabo un proyecto de esta magnitud no era cosa de unos cuantos minutillos. Así que esta idea se vio aplazada en varias ocasiones. 

Cierto día, y aprovechando unas breves vacaciones veraniegas, Muñoz me hizo saber que, esta vez sí, había llegado el momento de ponerse manos a la obra. Tras superar unos cuantos obstáculos iniciales, al fin, mi sueño dejó de ser humo y empezó a materializarse. Como se puede apreciar, una vez degustada esta página ya acabada, el enorme esfuerzo que había que poner para desarrollar cada una de sus viñetas era mucho más que un trabajo de chinos. Muñoz, pese a que su mente y brazo derecho le pedían una desconexión urgente de la monotonía impuesta por la mesa de dibujo, le puso infinita paciencia y gran dedicación para conseguir que este trabajo resultara memorable, venerable y, por qué no decirlo, insuperable. Al seguir de primera mano todo el proceso de elaboración de esta página minuto a minuto, puedo asegurar que Muñoz derramó litros de tinta (y nunca mejor dicho) para poder sacarla adelante. 

Una vez más, mil gracias.


 Nuestro amigo común José María Gálvez, creador del blog Pensión el Calvario, realizó esta impresionante versión a color de la última entrega que ha conocido esta serie hasta este momento. Algo nuevo ya se está cociendo, pero prefiero no adelantar acontecimientos. Es hora de disfrutar de esta página.