domingo, 25 de diciembre de 2011

25, ¡YA ES NAVIDAD!


Aquí me tenéis una semana más (soy vuestra peor pesadilla), pendiente de publicar mis dibujos religiosamente aún en días tan señalados como este. Y como no podía ser de otro modo, el de esta semana va relacionado con el día en que se publica. Un dibujo que llevo anunciando en las dos últimas entradas y que ve la luz hoy, 25 de diciembre.

Como podéis ver, es una ilustración ambientada en la Navidad, pero aquí, nada de buenos sentimientos, ni villancicos, ni espíritu navideño. ¡Mala leche a raudales! Ya estabais avisados. Al que le pique el gusanillo de ambiente navideño, sólo tiene que pasarse por El Corte Inglés, allí le darán dosis suficiente como para parar un tren.

Deteniéndome un poco en la explicación del dibujo, diré que no fue nada fácil escoger una historia y una situación que realmente me convencieran. Ideas tenía a miles, pero no cuajaba ninguna. Hasta que, cierto día, cuando pensaba en otra cosa, ¡chof!, inspiración al canto. Acabé un dibujo protagonizado por dos archiconocidos personajes televisivos (no, no son Rajoy y Zapatero) (¡tampoco Pajares y Esteso, caray!), confirmando un rumor que circula sobre ambos desde hace tiempo y que a más de uno puede que no le haga ninguna gracia, aunque la tiene. Dicha ilustración aún permanece inédita, pero demos tiempo al tiempo.

Lo dicho, acabé ese dibujo y, sin tiempo que perder, empecé este nuevo. Aunque no sea una de mis obras más logradas, en cuanto a calidad de dibujo se refiere, el buen sabor de boca que me dejó el resultado final, hizo que me gustara incluso a mí (los que me conocen sabrán que soy muy crítico conmigo mismo).

La historia: un tipo llega a casa en nochebuena tras un duro día de trabajo y, cual es su sorpresa, cuando pilla a su mujer con Papá Noel en la cama. Sin dudarlo dos veces, agarra una escopeta y sale como un cohete tras él, quien se monta a toda prisa en su trineo olvidando los pantalones en la habitación. La reacción del enfurecido marido fue tan grosera que decidí sustituir sus palabras por dibujitos, como si se tratase de un jeroglífico, con el fin de evitar la clasificación +18. Os reto a que descifréis su mensaje. Una pista: guapo no le dijo en ningún momento.

Una satisfecha y desnuda mujer asomada a la ventana, unos pajarracos que no salen de su asombro, unos animalitos babeantes, un mirón, un caracol hambriento y una auto-caricatura felicitándoos la Navidad, completan esta divertida escena recién sacada del horno.

¡FELIZ NAVIDAD!


sábado, 17 de diciembre de 2011

MARCELINO ES UN TIPO PRECAVIDO (DEMASIADO)


Este nuevo dibujo viene como anillo al dedo ahora que los termómetros empiezan a descender bruscamente. Así pues, ha llegado la hora de desempolvar los abrigos, de hacer buenas migas con las bufandas, guantes y gorros, y de cortar los troncos para encender la chimenea. Las ciudades, como cada invierno, volverán a vestirse de blanco, los niños disfrutarán haciendo muñecos de nieve, y la nieve disfrutará haciendo resbalar a más de uno.

Sabiendo esto, nuestro amigo Marcelino ha decidido tomar precauciones para no pillar la típica gripe de invierno, colocándose la ropa de abrigo sin reparar en las altas temperaturas veraniegas. Pero me da la sensación de que tanta prudencia no es del todo buena…

Mientras que los ciudadanos sudan la gota gorda, a la misma vez que los termómetros se disparan por encima de los noventa grados a la sombra y a pesar de que las ranas están más secas que la mojama, Marcelino es feliz abrigado hasta el cuello.

Los gags deambulan por toda la página como Pedro por su casa (ese día me levanté inspirado), y se pueden encontrar nuevos detalles por cada centímetro cuadrado. Si os habéis fijado, este dibujo tampoco ha sido publicado en el último día de la semana (es decir, en domingo, por si alguno todavía no lo tiene claro). Resulta que el menda se ha vuelto todo un correcaminos y le ha dado por viajar en los fines de semana, aunque éste ya sea el último (de momento). Por razones obvias, no daré detalles acerca de mi propósito ni de mi destino, pero sólo diré que será una experiencia que difícilmente olvidaré. Siento no poder ofreceros más información al respecto (espero que me comprendáis), pero algún día os lo contaré, cuando llegue el momento.

P.D.: Ya tengo listo el dibujo navideño que os comenté en la entrada anterior y que subiré en la próxima semana. Una ilustración cargada de buenos sentimientos, de amor hacia el prójimo y de acciones dignas de estas fechas del año, rebosante de ternura y emoción.

P.D.2: ¡No creáis nada! Hay más mala leche concentrada en ese nuevo dibujo que en todos los que he publicado juntos. Así soy yo.

Saludos cordiales.


jueves, 8 de diciembre de 2011

ESOS LOCOS BICHITOS


Esta semana rompo con la rutina de publicar mis entradas siempre en domingo. El próximo fin de semana estaré fuera de casa (lejos, muuuuy lejos) y, en lugar de poner mil excusas para no publicar nada, he decidido adelantar dicha publicación para que tengáis vuestra ración semanal. Sé que muchos no me perdonaréis que os deje a pan y agua, por eso me tenéis aquí una vez más.

El dibujo que ahora nos ocupa es de temática muy surrealista (algo a lo que estaréis ya acostumbrados) y violenta. El pobre niño se lleva el susto de su vida al observar a aquel engendro de la ¿naturaleza? intentando devorar al inocente chucho. Su padre, pensando que todo era producto de la imaginación del chaval, cree que se trata de una vil, inofensiva y diminuta garrapata. El impacto que se llevó aquel hombre al ver aquello, le provocó cuarenta y seis infartos, catorce derrames cerebrales y, además, varios desprendimientos de retina.

Pero también sobrevivió milagrosamente (todos mis personajes lo hacen), y el médico que lo trató perdió una apuesta millonaria porque aseguró que no había ni una remota posibilidad de que aquel individuo siguiera adelante. Desde aquel momento, el doctor me anda buscando. No sé con qué intenciones, pero seguro que buenas no son.

La parte más costosa de esta ilustración se la llevó, sin lugar a dudas, el diseño de la monstruosa garrapata. En un primer boceto, dibujé al bicho en posición erguida, sostenido sobre sus dos patas traseras. Pero aquello no me convenció. Parecía un pariente de Godzilla en lugar de una garrapata. Así que borré todo y volví a dibujarlo tal y como ahora aparece. Este nuevo boceto me convenció más, y horroricé su figura tanto como se me ocurrió. El resultado final: el que tenéis frente a vosotros. Espero haber acertado en mi elección.

Bueno, os dejo que voy a seguir con la elaboración de mi nuevo dibujo (como veis, esto es como el cuento de nunca acabar), en esta ocasión, dedicado a las fechas venideras: la Navidad.


domingo, 4 de diciembre de 2011

LA PIRATERÍA ES UN DELITO ¡NO LA ACEPTE!


Que la piratería es dañina, perjudicial y una terrible amenaza constante, no es ningún secreto de Estado. Si no, que se lo pregunten a los dos tipos de la ilustración de esta semana. En este caso, no es la Ley quien toma cartas en el asunto, sino el propio disco de DVD. No sabemos si la película que iría grabada en dicho disco sería Piratas del Caribe o Hook, el capitán Garfio. Lo que sí sabemos es que el dichoso DVD es de armas tomar y tiene muy malas pulgas.

Al final (y se desconoce cómo pudo hacerlo), el disco consiguió alcanzar a los dos tipos, los cosió a sablazos y, posteriormente, los amarró con cuerdas y los arrojó por la borda (en realidad, era un octavo piso). Milagrosamente, la pareja logró sobrevivir a los ataques del DVD pirata y a la brutal caída, aunque, os puedo asegurar, no los reconocerían ni sus madres.

Si nos detenemos en el dibujo, podemos observar que apenas hay fondos, aunque no falten los tradicionales gags secundarios. Hay días en los que me apetece cargar la página hasta el vómito; sin embargo, hay otros en los que prefiero dar un poco de respiro y dejar más espacios en blanco, sin que con ello se vea la página incompleta o inacabada. Ya os habréis dado cuenta que, tanto en este dibujo como en los últimos publicados, predomina mucho más el movimiento. Unos personajes que, muy alejados de una postura estática y rígida, se doblan, se retuercen y adoptan poses imposibles como si de figuritas de papel se tratase (válgame la redundancia).

P.D.: Con este dibujo no pretendo ir en contra de la piratería ni tampoco ponerme de su parte. Lo que sí es cierto es que es algo que está muy de actualidad y, nos guste más o nos guste menos, al alcance de todos. Sin ir más lejos, ayer sábado, paseando por las calles de mi ciudad, me topé con decenas de puestos ambulantes en donde se vendían películas en DVD, CDs de música e, incluso, imitaciones de perfumes. Los vendedores eran todos extranjeros (en su mayoría africanos), y no se veían nerviosos ni preocupados ante la repentina aparición de la autoridad. Dicho queda.


domingo, 27 de noviembre de 2011

EL (POBRE) DIABLO SOBRE RUEDAS


Mis cordiales saludos, queridos seguidores. Esta mañana (no sé por qué) me he levantado con ánimo emprendedor y me voy a pasar el día fuera de casa en un lugar aislado del mundo donde nadie pueda localizarme. Así que, lamentándolo mucho, esta semana no habrá nueva entrada en mi blog.

Un momento. ¿Pero qué estoy diciendo? ¿Cómo voy a defraudar a mis más de diez millones de seguidores? Bueno, haré un esfuerzo y esta semana me quedaré en casa preparando la nueva entrada. Además, tengo dos dibujos pendientes de acabar y otro que quiero hacer con motivo de la Navidad. Así que, una semana más, me toca anclar el culillo a la silla y los codos en la mesa, y a darle al lápiz y a la pluma sin perder un segundo. Qué le vamos a hacer, a la próxima semana tal vez…

Ni de lejos se podría comparar este humilde dibujo con la mítica película de Steven Spielberg del mismo título, pero sin el pobre. En esta ocasión, el despistado Marcelino se pone al volante de un temerario SEAT 127, llevándose por delante cualquier cosa viviente y no viviente.

En un principio, pensé poner a Marcelino al volante de aquel legendario Plymouth Valiant rojo (el que salía en la película), pero como esto es España, decidí subirlo en el ya mencionado 127. Para el que no haya visto la película (que de todo tiene que haber en la viña del Señor), resumiré en cuatro líneas su argumento. Fue la primera película de un joven (y entonces desconocido) Spielberg en ser estrenada en cines, aunque originariamente se rodó para la televisión. El conductor del mencionado Plymouth es acosado durante todo el film por un siniestro y voraz camión cisterna (un viejo Peterbilt 351), el cual, lleva al protagonista al borde de la locura. Una película más que recomendable que sirvió de inspiración a su director para rodar el film que lo catapultaría a la fama mundial: Tiburón.

Aunque más que a El diablo sobre ruedas, por la forma en que se atropella a los transeúntes, diría más bien que se trata de una parodia del videojuego Carmageddon (ya sabéis, aquel en el que había que atropellar a la gente para conseguir puntos).

No diréis que no me he documentado para escribir esta nueva entrada, y es que, además de ser un admirador absoluto del gran genio Ibáñez, también lo soy del rey midas del celuloide: Steven Spielberg. Con este dibujo, quiero rendir homenaje a este todo terreno del cine.  

P.D.: Todos los que no hayáis visto aún el mítico film rodado en 1971, ¿a qué estáis esperando? Pero ahora no vayáis corriendo a las salas de cine a sacar la entrada, porque creo que ya no la ponen.


domingo, 20 de noviembre de 2011

MARCELINO SE VA A LA GUERRA


¡Angelito! ¿Y qué culpa tiene él si ve menos que un topo a las dos de la madrugada? Por suerte, siempre suele salir airoso de todos los marrones en los que se mete; por el contrario, algún día le veríamos en las esquelas del periódico.

Marcelino, aunque no lo aparente, es un tipo muy fiestero, y eso queda de manifiesto en la siguiente ilustración. La única pega (y menuda) es que, sin querer, se mete de lleno en medio de una gran batalla, y el tío tan ignorante y feliz. Los cañonazos de los tanques, el estallido de las bombas y los continuos tiroteos entre los dos bandos, son confundidos con las explosiones de los cohetes verbeneros.

Marcelino siente una gran devoción por su pueblo y, allí donde quiera que vaya, habla maravillas del mismo. Cada año, llueva o truene, cuando son las fiestas, este humilde tontainas acude sin falta atraído por el jolgorio de la verbena; una verbena amenizada por un acordeonista de frondoso y oscuro mostacho, y por una cantante entrada en kilos y con sombra bajo su nariz. Los asistentes: cuatro abueletes de muy avanzada edad y con los huesos hechos puré de calabaza.

Fiestazas aparte, centrémonos ahora en el dibujo. En un primer vistazo, parece una ilustración simple, pero puedo asegurar que tiene su trabajillo. Aunque en esta ocasión aparece en pequeñito, lo más costoso aquí fue trazar el tanque. Tenía en mente dibujar uno más simple, sin tanto detalle y con menos sombras, pero al final me decanté por el complicado. Sé que si no lo hubiese hecho así, aún se me removería la conciencia cada vez que lo mirara.

Aunque la página está cargada de detalles, aquí escasean los gags secundarios, tan presentes e importantes en mis dibujos como los protagonistas principales. A veces, me veo obligado a prescindir un poco de ellos; no por nada, sino por falta de espacio.

P.D.: Para los detractores de este entrometido personajillo, deciros que tendréis Marcelino para rato. Os lo aseguro.

P.D.2: Por si alguien no pilla el gag de los ratones, el supositorio al que hace referencia el roedor mutilado es una bala.

Bye.


domingo, 13 de noviembre de 2011

SILVERIO SOLITARIO


Su madre se quedó descansando. Lo de Silverio se entiende, pero lo de Solitario no tiene perdón. La única explicación que se me ocurre a este sugerente apellido es que, la mamá de este individuo, diera a luz en tan diminuto islote apellidando a su retoño con el adjetivo que describía a aquel lugar.

Y yo me pregunto: ¿Cómo llegaría esta mujer a este minúsculo peñasco? ¡Qué diablos! Silverio no tiene madre ni padre ni abuela, se apellida así porque a mí me da la gana y habita en dicho islote porque me sale de las narices. Siempre intento ubicar a mis personajes en lugares tan surrealistas como la situación a la que se enfrentan. Y en este caso, no podía ser de otra forma.

A este pobre hombre, le ocurre lo mismo que a Marcelino: va de una desgracia en otra. Cierta mañana (o tarde), a no sé que hora del día ni te cuento, Silverio se encontraba mareando al aire con un palo. De pronto, y sin saber cómo, llega hasta él un paquete sin remitente ni destinatario, que el pobre hombre desembala sin poder contener la ilusión. Lo que Silverio no sabía es que, algún hijo de su madre, medio en broma, medio en serio, había introducido una potente bomba en el interior de la caja. Puede que aquel obsequio llevara navegando días, incluso semanas, y tuvo que estallarle justo delante de sus narices. Las consecuencias, como os podéis imaginar, fueron fatales, pero por lo menos no había perdido su inseparable palito.

Humor muy al estilo de los dibujos de la Warner Bros., en los que explosiones con gigantescas bombas y cartuchos de dinamita no faltaban. En un principio, pensé en rotularle a la bomba aquella frase célebre: marca “ACME”, como homenaje a los inolvidables dibujos de mi infancia, pero al final, decidí no hacerlo por el tema de los derechos y esas cosas. Aunque, ahora que lo pienso, si para cuatro personas que visitan mi blog, ya sería mala suerte que una de ellas fuese directivo de la Warner. Bueno, lo hecho, hecho está.

Aunque el dibujo tiene sus complicaciones, fue bastante rápido de elaborar. Tal vez, al ahorrarme fondos, gags complementarios y los ya habituales animalitos toca narices, tuvo bastante que ver.

En conclusión, se puede considerar este dibujo como un paréntesis a los más de treinta ya publicados, dejando a un lado el ya típico chiste de una sola viñeta para pasar a desarrollar una breve historia en varias viñetas. Tampoco vi conveniente cargar demasiado los fondos, pues también es de agradecer el visualizar un dibujo sin tener que estar forzando la vista para apreciar todos los detalles que se extienden por ahí. Ésta, junto a la historieta de Don Fleco, son las dos únicas páginas que he creado desarrollando historias por viñetas. De momento, en los dieciocho dibujos que tengo acabados y pendientes de publicar (más otros dos que vienen de camino), no hay ninguno más de este estilo. Pero tranquilos y tranquilas, que en el momento que me de la vena elaboro otro, repitiendo personajes o creando otros nuevos, ya se verá.

P.D.: Quiero dedicar este especial dibujo a una persona muy querida y, posiblemente, la primera en despertar interés por mi obra. Sé que, allí dónde estés, seguirás dándome ánimos para que siga adelante con esto. Yo, como una pequeña muestra de agradecimiento, te iré mostrando mis nuevos dibujos en primicia, mucho antes de que sean publicados en mi blog. Nunca te olvidaremos. Para ti: Mercedes M. L.


domingo, 6 de noviembre de 2011

VENANCIO Y MARCELINO, HUYEN DE UN “GOLONDRINO”


Esta peculiar pareja de individuos, llevan más de veinte años siendo amigos (se conocieron en el colegio), y como ya era de costumbre, solían salir a dar un paseo por el parque cada tarde. Así aprovechaban para debatir sobre fútbol, política y coches (¡qué originales!) y, seamos sinceros, decir algún piropo que otro a las chicas que se cruzan por su camino. Aunque, si a los treinta y tantos siguen más solos que la una, así de bien se les tiene que dar eso de los piropos…

Que Marcelino es un tipo con gran corazón, de eso no cabe la menor duda (y lo puedo reafirmar, que para eso lo he parido). A pesar de que siempre anda metiéndose en marrones de tres pares de narices, tengo que confesar que ha sido a raíz de su buena fe y de sus buenos sentimientos. ¿Qué culpa tiene el pobre hombre si su vista es más corta que mi sueldo de un mes?

En esta ocasión (y no será la última, eso lo garantizo), Marcelino es el que sale peor parado de la situación. Su intención era buena (alimentar a las desnutridas palomas), pero su despiste fue fatal. Para postre, le toca aguantar el broncazo de su amigo Venancio, que a pesar de que vela por su seguridad, no es su ángel de la guarda.

Primera incursión en el género gore en las más de treinta entradas (que se dice pronto) que llevo publicadas en mi blog. Para los que hayáis leído mis anteriores apuntes, sabréis que no es la primera vez que toco este sanguinario género, pues, allá por 1998, escribí, dibujé y di color a un cómic basado en la mítica saga cinematográfica Viernes 13, al cual, le añadí el mismo título, en donde hay más sangre por metro cuadrado que en la nevera del Conde Drácula.

Un humor muy corrosivo, una araña peleona, un caracol con serios problemas, unos ratones salvando el pellejo y un pterodáctilo con escaso sentido del humor, completan el menú de esta semana.

P.D.: Niños, no os preocupéis por Marcelino, en casa tiene brazos de repuesto.



domingo, 30 de octubre de 2011

MARCELINO Y UNA MOMIA CON MALAS PULGAS


Pero… ¿qué diablos hace una momia en casa de mi entrañable mequetrefe? Hay que reconocer que mis ideas llegan a ser tan surrealistas que empiezan a asustarme a mí mismo. Pero, la verdad, es que no tenía otra opción. O tenía que trasladar a Marcelino al antiguo Egipto, a la tierra de las momias y faraones, o tenía que desplazar a la momia a los tiempos de Marcelino. Y me decanté por lo segundo. Desconozco si los antiguos egipcios disponían de un retrete para hacer sus necesidades y si tenían a mano un buen rollo de papel higiénico para dejar todo bien limpito.

De entre todas las momias que deambulaban por ahí, escogí la que peor humor tenía. Por diez euros, la convencí para que se introdujera dentro de mi máquina del tiempo y la trasladé al presente (o al futuro, depende del punto de vista en que se mire), justo en el momento en que mi mequetrefe se encontraba desatascando las tuberías. La verdad es que la situación en la que se ve involucrada la momia no le ayuda en nada a despertar una sonrisa.

Como ya os habréis ido percatando, en la mayoría de mis dibujos casi siempre encontramos dos partes: una más elaborada (que, normalmente, es la que capta mayor atención) y otra más simple. En este caso, la parte más complicada se la lleva la dichosa momia, envuelta en viejos y sucios vendajes, más arrugada que la camisa de uno que se acaba de levantar de la siesta y con los dientes más podridos que las flatulencias de un tipo que acaba de comer habichuelas. La elaboración de Marcelino fue más sencilla, aunque el diseño de su postura también me trajo algún que otro quebradero de cabeza.

¿Y el bocadillo? ¿Dónde está el bocadillo? Marcelino, aunque sea un personaje de tebeo, también tiene su parte humana. ¿Cuántos, después de desahogarnos en el baño, tenemos ganas de conversación? ¿Y con quién vamos a hablar que no sean las cuatro paredes que nos rodean? ¡Seamos realistas!

Unos simpáticos ratoncillos, un mosquito en verdaderos apuros y otros dos que se han quedado fuera de plano, completan la viñeta de esta semana.



domingo, 23 de octubre de 2011

SEÑORES… ¡ESTO SE HUNDE!



Aunque podría ser perfectamente, no me estoy refiriendo al país. En este caso, lo que se hunde es el dibujo. Bueno, el dibujo en sí tampoco (en todo caso, el dibujante, ja ja ja). Lo que se va sin remedio derechito al fondo del mar es el barco de esta nueva viñeta. Se desconoce si se trata del Titanic o del Tetanic, pero la cuestión es que, por la inclinación del mismo y la cara de angustia de la tripulación, la cosa pinta bastante fea.

Aunque no todos piensen igual. Si no, que se lo pregunten al tipo que se dispone a llenarse la panza. Él podría haber sido, perfectamente, el que inventó el dicho: Las penas con pan son menores. Y es que el hambre es mala, muy mala.

En esta ocasión, quise complicarme un poco más las cosas y decidí jugar con la perspectiva y la inclinación. Y que mejor situación para ello que un barco yéndose a pique. Trabajé todo el tiempo con el papel inclinado (es la forma más fácil de hacerlo), cuidando al máximo el detalle y el enfoque.

El resultado, como podéis ver, no tiene desperdicio: Los cubiertos de la mesa se caen, un ratón que intenta trepar a toda costa, una cucaracha (o lo que sea) se desliza comedor abajo en medio de una indisposición, unas malvadas palomas criticando a un confuso mosquito, la última frase del bocadillo acaba desparramándose, al igual que los vasos y copas de la bandeja del camarero, etc. etc.

Y ya que lo he mencionado, no conviene olvidarse de él. El camarero, muy fiel a su trabajo, aguanta el tipo como puede soportando las exigencias del comensal. Como veis, en lugar de ir tomando notas, sustituye el lápiz por un afilado cuchillo.

En conclusión, un dibujo bastante atractivo (visualmente hablando), trabajado con mucho mimo y cargado de gags medidos al milímetro, el cual, parodia una situación que, desde luego, no tiene ninguna gracia.

Buen viaje.

P.D.: Este dibujo está basado en hechos reales. Una situación, no tan exagerada como aquí, pero que viví en mis propias carnes hace unos tres años y que me ha servido como inspiración para este nuevo trabajo. Dicho queda.

P.D.2: El barco no llegó a hundirse.