domingo, 11 de septiembre de 2011

LA MUERTE TENÍA UN PRECIO (Y UN MAL GENIO QUE NO VEAS)


Ahora que parece que el calor nos está dejando respirar un poco, aprovecho la oportunidad para publicar una nueva entrada. Bueno, realmente, ésta es una simple excusa para introducir este comentario. Los que seguís este humilde blog con cierta asiduidad (que por suerte, cada vez sois más), sabréis que ninguna semana he faltado a mi cita y que he publicado mis entradas religiosamente, sin tener en cuenta el clima que haya de puertas para afuera. Aclarado esto, centrémonos en este nuevo dibujo.

De nuevo, los gags se suceden a porrillo, repartidos por toda la página. El tema aquí tratado, como ya os habréis percatado, es el de la muerte, esa que dicen que tiene aspecto de rubia explosiva con medidas 90-60-90 (que conste, y que quede bastante claro, que no tengo nada en contra de las morenas). Aunque, si os soy sincero, yo no veo a esa tipa por ninguna parte.

Dejando el tema de las chicas a un lado (ya dibujé bastantes a bordo del Arca de Noé), la mencionada muerte aquí es una mezcla entre Skeletor (el eterno enemigo de He-Man) y Fray Lorenzo de la Buena Vida (¿y éste quién es?), la cual (o el cual), sostiene una enorme guadaña en su mano que debió pedírsela prestada a algún demente de la película “La matanza de Texas”. El pobre Mariano, a punto de cumplir los 100 tacos, se disfraza de niño para evitar la mano dura de esa tal fulana (o fulano), la cual, pretende arrastrarlo para llevárselo de este mundo a la residencia de los tumbaos, donde reposará el resto de la eternidad. La “rubia explosiva” no parece muy escrupulosa a la hora de obligar al pobre anciano a que se vaya con ella, pues, en lugar de agarrarlo de la mano o de los pelos, lo hace metiéndole el dedo en la nariz. La muerte es así, no la he inventado yo.

P.D.: Esta mañana he recibido una llamada de ese tal Noé, suplicándome que, por favor, le dedique un nuevo dibujo rodeado de bellezas femeninas. Yo, ni corto ni perezoso, le he dicho que antes de dedicárselo a él, me lo dedico a mí mismo. No veáis como se ha puesto…

Saludos.



viernes, 2 de septiembre de 2011

CON CUERNOS Y A LO LOCO


El nombre de la siguiente entrada lo he cogido prestado del título de una canción que escribí hace mucho tiempo, allá por 1997, más o menos. Ante la sorpresa de muchos de vosotros, os diré que sí, que hubo un tiempo en que yo escribía canciones para un grupo llamado “Cajón polvoriento” (que era el cajón de mi escritorio), y que después pasó a llamarse “Caja en trastero también polvoriento” (que es el trastero de mi casa).

Yo he hecho muchas cosas en la vida aparte de trabajar, comer y dormir (o en el orden que se quiera). Lo que ocurre es que, con el paso de los años, algunos de esos hobbies se van quedando en el camino reemplazados por otros nuevos que van surgiendo y vuelta a empezar. Hace más de 14 años, se me ocurrió la idea de versionar canciones, conservando la misma música pero poniendo yo la letra. Este proyecto fue bautizado con el nombre de “Monigote”, del cual, llegué a grabar tres cintas de cassette (imaginaos la calidad de sonido: 5.1, por lo menos) de hora y media de duración cada una. ¡Qué recuerdos!  

El presente dibujo muestra a un niño disfrazado de angelito caminando por la calle acompañado por su padre, los cuales, se dirigen a una fiesta de disfraces. Por el camino se encuentran a un señor que parece un ciervo, y no porque tenga su cuerpo cubierto de pelo. Como cosa de niños, el chaval cree que el señor también se dirige a la fiesta disfrazado de demonio. Podría ser así, por qué no, pero la cara del caballero no refleja un ambiente demasiado carnavalero, que digamos.

De nuevo surge el tema de las infidelidades, tratado ya en varias ocasiones y siempre visto desde un prisma distinto. Os preguntaréis si es que no hay otros temas que tratar… ¡Pues claro que los hay! Y que si no hay argumentos mejores que revisar ¡Pues también los hay! Entonces… ¿por qué otra historia de cuernos? Ya lo he dicho en más de una ocasión: realizo el dibujo que me apetece en ese momento y, de todas las ideas que se barajan, escojo la mejor.

Feliz vuelta a la rutina.

P.D.: No conviene pasar por alto el gag de los ratones, de lo mejorcito del presente dibujo.


viernes, 26 de agosto de 2011

¡NOÉ, NOÉ, QUE TE GUSTA MOVER LA TIBIA Y EL PERONÉ!


¡No os podéis ni imaginar lo agustito que se está aquí, en El Caribe, tumbado bajo una sombra bebiendo una refrescante bebida afrodisíaca! ¿Os podéis hacer a la idea? ¿Nooo? Yo tampoco, que ahora me encuentro escribiendo esta entrada medio tumbado sobre mi escritorio de trabajo. Pero soñar es gratis, ¿no?

Refrescante y veraniego dibujo el que toca comentar hoy. Aquí Noé es un mujeriego empedernido pasado de alcohol, y desobediente como el que más de los mandatos de su Jefe. ¡Pobres animales! Seguro que ya tenían comprado el billete de embarque y las maletas echas para el viaje. Noé tuvo que pensárselo mejor y, ya que tenía que estar a bordo de aquel Arca no sé cuántos días, ¿por qué hacerlo rodeado de animales cuando podía estar en compañía de tías buenas con ganas de marcha? Es muy curioso ver los bikinis que se llevaban en aquellos tiempos; hay que reconocer que son bastante parecidos a los de hoy día. Este dato arqueológico se desconocía hasta hoy, día que he decidido hacerlo público a nivel mundial.

Estoy seguro de que al protagonista de este dibujo debió hacérsele el viaje muy corto, y es más que probable que, una vez las aguas volvieron a su cauce, sobornara a su Jefe con un buen jamón de Jabugo, con el fin de que provocara un segundo diluvio universal.

Por suerte, Dios parece ser vegetariano.



domingo, 21 de agosto de 2011

¿DÓNDE ESTARÁ MI CARRO?


Entre solanera y solanera he sacado fuerzas para crear esta nueva entrada. Muchos de los blogs y páginas Web que visito con frecuencia están cerrados por vacaciones, es decir, que durante estas fechas veraniegas no han sido actualizados. Aquí, como podéis comprobar, ése no ha sido el caso, y estoy con vosotros una semana más. ¿Y qué hay de los nuevos dibujos? ¿También ha habido tiempo para realizarlos o han sido apartados debido al parón veraniego? Nada de eso, señores. Los nuevos dibujos siguen y siguen, sin distinción entre primavera, verano, otoño o invierno. La mano es la misma (sigue teniendo cinco dedos), y la cabeza también (sigue estando sobre los hombros), entonces… ¿por qué disminuir el ritmo de trabajo cuando el calor empieza a apretar? Ahora que puedo, aprovecho cada momento libre para trazarlos, no sea que, en un futuro, no ya pueda…

El dibujo que ahora nos ocupa está cargadito de actualidad y mala leche. En los tiempos de crisis que estamos viviendo, no sólo a nivel nacional sino mundial, se están dando situaciones más propias de países subdesarrollados que de países como España, que es el nuestro. Me estoy refiriendo a toda esa gente que se ve obligada a buscar entre la basura para poder llevarse algo de alimento a la boca; situación que, desgraciadamente, se ve cada vez con más frecuencia. Lástimas aparte, con el presente dibujo he querido plasmar dicha situación añadiéndole mi toque personal de gracia. Como todo, puede que algunos lo encuentren gracioso (yo el primero), pero otros lo pueden encontrar insulso, descafeinado o, por qué no, insultante. No pretendo ofender a nadie con esta ocurrente idea (si no lo digo yo, ¿quién lo va a decir?). Tan sólo pretendo plasmar una situación que se está viendo en la calle a diario y aderezarla con un poco de humor.

La búsqueda masiva de chatarra por parte de gente de fuera (no, extraterrestres no), de gente de otros países para después venderla y sacar algo de pasta, es algo que se ve a diario. Empujan carros de los supermercados, carros de fabricación propia (como el de la imagen, mitad bicicleta, mitad carro), contenedores de la basura, carricoches, carritos de la compra, bicicletas, etc. etc., cargando en ellos cualquier tipo de objeto metálico, sin importar mucho sus dimensiones o su peso. Lo más exagerado que he visto ha sido un carro de supermercado cargado con 400 kilos y pico de hierros de todo tipo. Lo más increíble es que, empujando de ese carro, sólo iba una persona. Lamentable.



viernes, 12 de agosto de 2011

PARA SER CONDUCTOR DE PRIMEEERA, ACELEEERA, ACELEEERA…


Tras haber tocado el tema de las infidelidades en varias ocasiones, el de adaptar los cuentos infantiles a los tiempos modernos, el de la crisis o el de los controles de velocidad por radar, ahora le toca el turno al tema de los cochecitos. Y no me refiero a esa añorada atracción de feria en la que todos, cuando hemos sido pequeños, hemos suplicado a nuestros padres hasta el asco para que nos compraran la dichosa entrada para poder subir.

El tema al que ahora hago mención es el del mundo del automóvil. Y no me refiero a que haya un planeta enteramente habitado por vehículos, tampoco es eso… Bueno, que me voy por las ramas y me puedo tirar así todo el día.

Ahora toca hablar de coches, y para usté de contar. Y no me refiero a esa mítica serie de televisión de los 80 interpretada por Michael Knight y bla, bla, bla…
  
Con pocas palabras, el autor (que es el mismo que escribe estas líneas) busca la excusa perfecta para lucirse con un dibujo muy elaborado, aunque, todo hay que decirlo, no sea muy original. Lo que sí son originales son los gags que decoran el ancho y el largo de la página, como el de los dos tipos que caminan por la calle, el del negocio que permanece cerrado por vacaciones todo el año, o el del ratón que se hace pasar por muerto para irse con otra.

Ésta no será la única vez en la que me atreva con los dibujitos de automóviles, pues en obras venideras (la siguiente, por ejemplo), volveré a flirtear con el tema, aunque, eso sí, con mucha más mala uva que la presente. No conviene impacientarse; tan sólo hay que esperar siete días, o sea, una semana.

Sin nada más que contar, que paséis todos un buen verano y unas felices vacaciones (el que las tenga, claro).

Chao.


domingo, 7 de agosto de 2011

UNA DE MIS GRANDES PASIONES (EL FÚTBOL NO)


Este nuevo dibujo es un auto homenaje que me dedico a mí mismo. Quizá muchos no lo sepáis, pero una de mis grandes pasiones es colgarme la mochila a la espalda y salir por ahí, monte a través, a hacer senderismo y, ya puestos, a visitar yacimientos arqueológicos. Como es de suponer, en la mayoría de los casos, me doy con la puerta en las narices, pues toca regresar a casa sin haber descubierto nada nuevo; suerte que yo ya voy con esa idea antes de salir.

Lo que estáis observando en este dibujo es completamente cierto, aunque reflejado a modo de chiste, claro está. Cierto día del presente año, salimos mi hermano y yo a la aventura, hacia el Cabezo del Mal Nombre, así se llama, ubicado en la pedanía murciana de Santomera. Allí nos topamos con miles de arbustos pinchosos (en más de una ocasión probamos de aquella medicina), con cientos de liebres que salían despavoridas a nuestro paso, con un zorro que nos miraba con cara de interrogante, con pendientes imposibles de subir (y no veáis de bajar) e, incluso, con varias águilas sobrevolando por encima de nuestras cabezas. Lo único que no llegamos a ver y que he plasmado en el dibujo, era la señal de prohibición de circular a más de 110 Km./h; este detalle ha sido una añadidura de mi cosecha.

Quizá el chiste aquí representado sea menor en comparación a los anteriores ya publicados, pero el dibujo sigue conservando toda su frescura y, por qué no decirlo, toda su mala leche.

P.D.: Quizá algún día vuelva a auto homenajearme con un dibujo semejante, tal vez, cuando realice un descubrimiento abrumador o, tal vez, cuando me despeñe monte abajo (si vivo para contarlo).

Saludos.



miércoles, 27 de julio de 2011

¿DÓNDE VA A ESTAR?


Homenaje a uno de los personajes más buscados de los últimos años, y no hablo de Bin Laden. Este señor de camiseta de rayas rojas y blancas llamado Wally, siempre anda por ahí más perdido que un chinche en un circo de pulgas. Aunque eso de perdido creo que era una mera excusa por parte del dibujante para que compráramos sus libros, porque el señor Wally siempre sabía dónde estaba en cada momento.

¿Cuántas horas habremos pasado (yo, por lo menos), con aquellos libros entre las manos, buscando a este escurridizo personaje? El padre de la criatura, Martin Handford, creó a este curioso personaje allá por 1986, y fue publicado por primera vez en 1987. Este británico, escritor e ilustrador, ha llegado a vender la friolera de 49 millones de ejemplares entre sus vecinos. ¡Perdón!, quería decir en todo el mundo, a mí también me parecían muchos. Y ha sido traducido a 25 idiomas. Para que me entendáis, este señor vende casi lo mismo que un servidor, aunque a mí no se me ha subido tanto a la cabeza.

Posteriormente, le acompañarían en sus aventuras el mago Barbablanca (con sus inseparables gorro y bastón), la chica Wenda  (que llevaba idénticas vestimentas que el protagonista), el malo de la película, Odlaw (otro que vestía igual pero en colores amarillo y negro), y el perro de Wally (¿adivináis de qué color era su ropa?).

Posteriormente, también se creó una serie de televisión, en donde Wally siempre hacía de las suyas, buscando cualquier excusa para perderse por ahí.

En éste, mi dibujo, quería demostrar que Wally no siempre está de buen humor, y que sabe hacer otras cosas además de desaparecer. Gags a porrillo en un dibujo que al único que parece no hacerle demasiada gracia es al propio homenajeado. Para apagar los humos y enfriar el ambiente, en el próximo dibujo que le dedique, lo introduciré en una isla habitada por exuberantes y llamativas chicas de largas melenas y ligeras de ropa.

Qué le vamos a hacer, querido amigo, una de cal y otra de arena.


miércoles, 20 de julio de 2011

UNA DE MIEDO (PORQUE DE RISA YA HAY MUCHAS)


Con el calor que tenemos encima, en lugar de publicar una entrada dan ganas de publicar un anuncio que diga: “Se busca piso en primera línea de playa”. Pero como no ha sido así, aquí me tenéis una semana más.

El tema aquí tratado es el de los maridos y los ex-maridos, y de los hijos que se tienen con unos y con los otros (hay que tocar todos los palos). La idea para este nuevo dibujo se me ocurrió en la ducha (aunque no venga a cuento decirlo). En un principio, el planteamiento era otro: una madre que acaba de dar a luz sostiene a su bebé, envuelto en una sábana, en los brazos. Hasta aquí todo normal. Resulta que el niño es clavadito a Freddy Krueger, y su (supuesto) feliz padre (aunque eso de feliz que se lo digan a otro), estaba junto a ellos con cara de pocos amigos. Al final, retorcí aún más el argumento hasta que parí el que ahora tenéis ante vuestros ojos.

Quedaría de más el decir que el padre de los tres pequeños juguetones es el mismísimo Don Freddy Krueger, y el del apuesto joven que sostiene el refresco, Don Jason Voorhees. Dan miedito los gustos nefastos que tiene la pobre mujer a la hora de elegir marido. ¿Quién será el próximo, el malo de Scream o el pinchoso Pinhead de la saga Hellraiser?

Para acabar, no conviene olvidar los archiconocidos (y archicansinos) gags que completan el dibujo: el gato mutilado que abandona la casa harto del trato de los mini-Freddys, una araña hiperactiva provista de unas tenazas, unos peces dando saltitos (¿qué pintan aquí esos peces?), una lata con una etiqueta de lo más sugerente y diversas cosas más.

Hasta la próxima.

P.D.: Al día siguiente de acabar este dibujo, recibí una llamada telefónica del mismísimo Robert Englund (para quien no lo sepa, el actor que encarnó a Freddy en la saga Pesadilla en Elm Street), dándome sus felicitaciones por mi obra. Después me pregunté: ¿cómo tiene este hombre mi número de teléfono?

P.D.2: A los dos días, llamada del señor Wes Craven (creador de Freddy), poniendo por las nubes este dibujo. Al colgar el teléfono me pregunté: ¿de dónde habrá sacado el señor Craven mi número? Después caí en el asunto: ¡claro!, se lo habrá dado Robert Englund.


miércoles, 13 de julio de 2011

LA NOCHE LE CONFUNDE


Me imagino a más de uno en la misma situación que el tipo de mi dibujo. ¿Cuántos maridos se habrán topado con algún individuo entrando o saliendo tranquilamente de su propia vivienda? Después viene el obligado e insistente interrogatorio a la sorprendida esposa, a la cual, lógicamente, le sonará a chino todo lo que el atropellado marido le diga.

En primer lugar, no sabrá de quién le habla, como por ejemplo: “¿Qué un tío acaba de salir por la puerta? ¿Has vuelto a venir borracho?”. Luego, después de hacer (o de hacer como que hace) memoria, empezará a reírse y a rascarse la cabeza, como por ejemplo: “¿Qué quién era ese? ¿No la has reconocido?, era mi tía Lupita que le han dado dos días de permiso”. Y por último, acabará reconociendo que, efectivamente, era un tío hecho y derecho quien acaba de largarse, pero no hay de qué preocuparse, pues puede que fuera el cartero o el butanero, como por ejemplo: “¿Que en casa lo tenemos todo eléctrico? ¿Y por qué no me lo habías dicho antes y el pobre butanero se hubiera ahorrado la friolera de subir diecisiete pisos?”

¡Señoras!, que los maridos no son tontos, que los carteros no hacen el reparto en Mercedes ni los butaneros trabajan hasta altas horas de la madrugada. Y además, a uno no empieza a pesarle la cabeza más de la cuenta porque le esté engordando bestialmente, ¡no señor!, ni los techos se rayan porque el niño haya estado jugando con los tenedores del cajón, ¡tampoco! Así que… ojito, porque después de esta entrada más de uno mirará debajo de su cama antes de acostarse. 

Completan el dibujo los ya habituales gags de las narices: una abejita cotilla y metomentodo, el típico diablillo toca narices, una ratonera a la venta y un mosquito que se lava las manos ante el desastre que acaba de ocasionar.

No perdáis detalle.
 
P.D.: No conviene olvidar que los armarios roperos también son un buen escondrijo. ¡Ojito!


jueves, 7 de julio de 2011

SEÑORAS Y SEÑORES: DON FLECO


¡Ta-ta-ta-ta-cháááán! ¡Os presento nuevo formato!

Tras realizar varios dibujos de una sola viñeta al más puro estilo portada de cómic, ha llegado el momento de presentar algo novedoso. El dibujo que ahora nos ocupa está compuesto, no por una, sino por seis viñetas, en las cuales, el señor Don Fleco hace de las suyas. Más de uno y más de una ya se estará percatando de que este nuevo dibujo no viene acompañado de tantos detalles y gags como los anteriores. Y, efectivamente, así es. Pero no por eso lleva menos horas de trabajo, aunque puede que ocurra, incluso, lo contrario. ¿Os imagináis lo complicado (y lo aburrido, pues todo hay que decirlo) que sería cargar cada una de las seis viñetas de pequeños detalles y gags? Aquí el espacio es bastante más reducido que en mis anteriores obras y… ¡Un momento! ¿Por qué tengo que hacer todos los dibujos iguales? Que luego va algún listillo y dice que me repito más que el ajo. ¿Acaso se parecen en algo Sara Carbonero y Karmele Marchante, y ambas son periodistas? ¿Verdad que no? Pues mis dibujos tampoco. ¡Hala!, que pa eso los hago sin ver un duro.

Don Fleco es un tipo sin oficio ni beneficio que se dedica a pasar el tiempo fumando pitillos y repasando a todo aquel (o, como en este caso, a toda aquella) que pasa ante sus narices. Un dibujo idóneo para todo aquel o aquella que no sea aficionado a la lectura, pues lo único que tendrá que leer aquí serán los carteles de “Clínica de estética” y de “Salida”, y pare usté de contar.

La situación aquí es absurda (aunque casi siempre lo es), breve y, sobre todo, cómica. Para todo aquel que le guste coleccionar curiosidades, diré que, la idea inicial de este dibujo era mucho más subidita de tono que la aquí representada. Por problemas con los censores y con el defensor del menor, al final tuve que suavizarla bastante quedando como todos podéis contemplar. Tal vez, algún día os cuente cuál fue mi retorcida idea. Tal vez, cuando cumpla la mayoría de edad.

No descarto el volver a contraatacar con una nueva aventura de Don Fleco, aunque, por el momento, no se encuentra entre mis planes de futuro. No obstante, estad preparados, pues puede aparecer en el momento que menos lo esperéis.

P.D.: He recibido algunas cartas de varios lectores dándome sus quejas, diciéndome con malas palabras, entre otras mil perrerías que, además de los dos carteles antes mencionados, también han tenido que leer la fecha que figura debajo de la firma. Desde aquí pido disculpas a todo aquel que haya sufrido daños en la vista por ello.