Mostrando entradas con la etiqueta ESCOBAR. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ESCOBAR. Mostrar todas las entradas

sábado, 30 de agosto de 2014

CARTAS DE LA TÍA MARÍA, de Escobar (IV)



Cuarta página original que publico del maestro Escobar perteneciente a su sección Cartas de la tía María, publicada en la revista “Glosa” entre 1956 y 1962.

Con su habitual maestría, el creador de Zipi y Zape nos brinda con un despliegue magistral de tres viñetas (independientes entre sí) poniendo en el asador su inconfundible estilo y su buen humor. Los sabios consejos de la tía a su sobrino parecen llegar siempre tarde, pues la tragedia, en todas las ocasiones, a punto está de suceder…

Aunque la presente página es de dimensiones más bien reducidas, ese detalle no resta encanto a un trabajo ejemplar como el que tenemos delante.  



viernes, 29 de marzo de 2013

CARTAS DE LA TÍA MARÍA, de Escobar (III)



Tercera página que cuelgo en mi museo particular creada por el gran José Escobar Saliente (Escobar a secas para los amigos). Al igual que las dos anteriores (http://elblogdejuanantonioros.blogspot.com.es/2012/07/cartas-de-la-tia-maria-de-escobar.html y http://elblogdejuanantonioros.blogspot.com.es/2012/10/cartas-de-la-tia-maria-de-escobar-ii.html), la de esta semana también corresponde a la sección de Cartas de la tía María, donde, en tan sólo tres viñetas (las otras dos eran de cuatro), Escobar hace un despliegue de su mejor humor creando una página muy atractiva (visualmente hablando) e inigualable, a pesar de su pequeño tamaño.

Mientras sigo esperando la soñada plancha original de alguno de los personajes más emblemáticos del padre de Zipi y Zape, voy paliando mi necesidad con estas otras páginas.



viernes, 12 de octubre de 2012

CARTAS DE LA TÍA MARÍA, de Escobar (II)



Para celebrar este 12 de octubre (día de La Hispanidad y, por tanto, fiesta nacional), he decidido sacar de mis archivos y colgar en mi museo particular otra página dibujada por el gran Escobar, y ya van dos con ésta.

Con un estilo inconfundible donde los haya, el genial dibujante creó una página muy divertida y repleta de ese sentido del humor que tanto le ha caracterizado. A la espera de que, algún día, pueda caer en mis manos algún original de Zipi y Zape, Carpanta o de cualquier otro personaje de Escobar, cubro ese hueco con esta maravillosa página protagonizada por ese inquieto sobrino y firmada por su autor como es debido.

Que la disfruten.



viernes, 20 de julio de 2012

CARTAS DE LA TÍA MARÍA, de Escobar


En la sección de originales de esta semana, me complace mostraros un original del maestro Escobar. No me estoy refiriendo a aquel que canta: “¿Dónde estará mi carro?” y “¡Queee viiiiiiva España!” (y Manolo, como nombre de pila). El Escobar al que hago mención en este nuevo post es uno de los grandes de la historieta de este país, padre de, entre otros, los hermanos más traviesos y alocados de todo el panorama nacional: Zipi y Zape.

Lamentablemente, la página mostrada esta semana no está protagonizada por los mencionados hermanos, ni tampoco por Carpanta, otro de sus personajes más célebres. Aún así, es una página memorable y muy bonita pese a no corresponder a ninguna de sus series más emblemáticas, porque un original de Escobar es siempre un original de Escobar.

Por si aún queda algún rezagado o rezagada y no sabe a qué autor me estoy refiriendo, a continuación os relato una breve biografía del mismo con la que poder abrir boca e iniciarse en la materia:




Escobar (José Escobar Saliente) nació en Barcelona el 22 de octubre de 1908. De su mano salieron personajes tan populares como Zipi y Zape, Carpanta o Blasa, portera de su casa, aunque también fue uno de los pioneros en los dibujos animados de este país. Dominaba a la perfección la caricatura, y ha sido considerado uno de los cinco grandes de Editorial Bruguera (Conti, Giner, Peñarroya y Cifré eran el resto).

Durante la I Guerra Mundial, cuando Escobar tenía 6 ó 7 años de edad, su familia se trasladó a Granollers, lugar donde su padre (José) trabajó como funcionario en Correos. Empezó a estudiar bachillerato a los 10 años, cosa que no le fue muy bien y abandonó los estudios. Entonces empezó a trabajar en Tabacalera, encargándose de ayudar en las sumas y en el reparto, labores por las que cobraba 5 pesetas al mes. Allí estuvo durante 4 ó 5 meses, el tiempo suficiente como para engancharse al tabaco, el cual, le acompañó durante toda su vida.

Posteriormente, trabajó como dependiente en una farmacia, cobrando 60 pesetas al mes. A los 14 años, trabajó como repartidor de Telégrafos, y aprobó las oposiciones para Correos en 1925, llegando a trabajar como Interventor.

Durante estas fechas, Escobar compaginaba su trabajo en Correos con su afición al dibujo, profesión que inició con una historieta presentada en un concurso de la revista “Virolet”, de Editorial Baguñá.

Al poco tiempo, publicó en las revistas “La Gralla” y el “Diari de Granollers”. Posteriormente empezó a trabajar para la editorial El Gato Negro (antecesora de Editorial Bruguera), publicando en la revista “Sigronet”, de gran tirada.

Ya en los años treinta, publicó en “Papitu”, “Pocholo” y “TBO”. En 1933, realizó una película de dibujos animados titulada La rateta que escombrava l´escaleta (La ratita que barría la escalerita), adaptación del cuento La ratita presumida. Posteriormente a ésta, Escobar realizó una segunda película, la cual, fue depositada en un laboratorio de Paramount Pictures. Pero, una vez acabada la Guerra Civil, aquellos negativos se perdieron y nunca más se supo de ellos.

Tras la Guerra, fue despedido del servicio de Correos y condenado a prisión por seis años y un día por motivos políticos. En la cárcel ganaba un dinerillo extra vendiendo caricaturas a los propios presos, las cuales, firmaba con el pseudónimo de Rebec (travieso). Allí permaneció durante 18 meses, abandonando la misma en noviembre de 1940.

Escobar dirigió uno de los tres equipos de animación de los estudios Chamartín, realizando los cortometrajes Civilón y la sirena y Civilón boxeador en 1942.

En 1944, empezó a publicar en las revistas “Leyendas Infantiles” y “Aventurero”, de Hispano Americana de Ediciones, e ilustró cuentos infantiles para Bruguera.

En 1947, reapareció la revista “Pulgarcito” y, ese mismo año, Escobar publicó en la misma sus dos seriales más recordados y entrañables: Zipi y Zape y Carpanta.


Zipi y Zape

 Carpanta

En 1948, alterna su trabajo en “Pulgarcito” con otra revista de la casa: “El Campeón”, publicando allí Tres Pelos y Kid Pantera.

En 1950, escribió el guión y dirigió una película de animación titulada: Érase una vez…, de Estela Films.

En 1951, creó a Doña Tula, suegra, clausurada por la censura por retratar en sus aventuras las relaciones matrimoniales como algo problemático. Los trabajos de Escobar también podían disfrutarse fuera de la casa Bruguera, publicando también en los semanarios deportivos: “Lean y dicen”, “Gutierrez”, “Don José”, “Cucu” y “Teleradio”.

En 1953, creó unos cursos por correspondencia, los cuales, servían para aprender a dibujar.

En 1954, nació otra de sus series más míticas: Petra, criada para todo.

En 1957, se marchó de Bruguera junto a Conti, Peñarroya, Giner y Cifré, y los cinco, crearon una editorial independiente. Fruto de aquella nueva empresa, nació la revista “Tío Vivo”, para la cual, Escobar crea las series: Blasa, portera de su casa, El mago Assieres y El profesor Tenebro. Posteriormente, en 1959, crea a Doña Tomasa, con fruición, va y alquila su mansión.

Pero su aventura de la nueva editorial no funcionó, y los cinco autores se vieron obligados a regresar a Bruguera, la cual, absorbió la revista “Tío Vivo”, continuando con su publicación. A su vuelta, Escobar crea las series: Filomeno y su taxi Genovevo (en 1963), Don Óptimo y Don Pésimo (en 1964) y Plim el Magno (en 1969). Pese a sacar adelante un elevado número de páginas y seriales, Escobar se centra, sobre todo, en dibujar a sus personajes más exitosos: Zipi y Zape y Carpanta.

En 1971, y debido a la enorme acogida de la serie, nace la revista Zipi y Zape.

Debido a los problemas económicos de Bruguera en los años ochenta, tanto Escobar como otros historietistas, se vieron obligados a marcharse de la casa y a buscarse las habichuelas por otros lares. La mayoría se aliaron y empezaron a trabajar en una nueva revista: “Guai!”, de Editorial Grijalbo, publicando su primer número en 1986. Allí trabajarían: Ibáñez, Raf, Segura, Schmidt y, claro está, Escobar.

Para “Guai!” creó una nueva serie: Terre y Moto, sin duda, una adaptación moderna de los míticos Zipi y Zape. Pero cuando Ediciones B compró todo el fondo editorial de Bruguera, Escobar continuó dibujando a sus gemelos más populares. Continuó elaborando páginas y más páginas hasta su fallecimiento, el 31 de marzo de 1994, a los 86 años.


 Homenaje de Ibáñez a Escobar. Recomiendo que lo leáis porque no tiene desperdicio.
 
 Página original de Cartas de la tía María, de Escobar.